Aunque intentemos evitarlo, vivimos rodeados de distracciones y estrés, que a menudo contagiamos a nuestros hijos e hijas.

Por eso, en un mundo vertiginoso como el actual, es esencial enseñar a los niños y niñas a trabajar la calma y la concentración.

Para ello, el mindfulness es una herramienta muy efectiva que podemos utilizar con los más pequeños para ayudarles a fomentar tanto la concentración como la calma, mejorando su bienestar.

En este artículo queremos compartir contigo algunas técnicas sencillas de mindfulness para que puedas usar con tu hijo o hija en tu día a día y ayudarle así a contrarrestar el ruido, las prisas y el estrés.

 

¿Qué es el mindfulness?

El mindfulness es la focalización de la atención en el momento presente, es un método para conseguir la atención plena, centrándonos en lo que está sucediendo «aquí y ahora».

Una práctica que, al centrarse en estar plenamente presente en el momento actual, nos ayuda a prestar atención y ser conscientes de nuestras sensaciones, pensamientos y emociones, sin juzgarlos.

Como hemos comentado, es muy útil para cultivar la conciencia y la atención, permitiendo a las personas ser conscientes de sus experiencias internas y externas sin dejarse llevar por ellas.

Se basa en técnicas como la atención a la respiración o la observación de los pensamientos y emociones sin reaccionar a ellos de manera automática.

Gracias a la práctica del mindfulness podemos reducir el estrés, mejorar la concentración, regular las emociones y promover un mayor bienestar emocional y mental. Un entrenamiento para la mente que ayuda a desarrollar la capacidad de estar más consciente y en armonía.

 

¿Por qué es importante introducir el mindfulness en la vida de los niños y niñas?

Como hemos comentado, en el día a día de un mundo lleno de estímulos constantes, los niños y niñas son víctimas también de ese día a día lleno de prisas y ruidos.

El mindfulness les permite aprender a enfocarse en el presente, a reconocer sus emociones y a regularlas. Además, les brinda la oportunidad de cultivar una mayor conciencia de sí mismos y del entorno que los rodea.

Imaginemos a nuestros hijos e hijas como pequeños esponjas, absorbentes de todo lo que les rodea. El mindfulness les enseña a ser conscientes de sus pensamientos y sentimientos, y cómo responder a ellos de manera calmada y reflexiva. Les ofrece herramientas valiosas para gestionar el estrés, la ansiedad y los desafíos diarios.

Pero ¿cómo introducir el mindfulness en la vida cotidiana de nuestros pequeños y pequeñas? Te compartimos algunas estrategias y técnicas prácticas que puedes usar en tu día a día.

 

5 técnicas para introducir el mindfulness en nuestro día a día

 

Ejercicios de Respiración

El simple acto de respirar puede ser una poderosa herramienta de calma. Enseñar a los niños y niñas a prestar atención a su respiración. Sentir cómo el aire entra y sale de sus cuerpos, puede ayudarles a relajarse y a centrarse en el momento presente. Por ejemplo, el ejercicio de la «respiración de burbujas» les enseña a inhalar profundamente y exhalar lentamente como si estuvieran inflando burbujas.

 

Técnicas de Imaginación Guiada

La imaginación es un recurso ilimitado para los más pequeños. A través de cuentos o relatos guiados, se les puede llevar a un viaje imaginario que fomente la relajación y la tranquilidad. Por ejemplo, una historia sobre caminar por un bosque mágico puede ayudarles a visualizar y experimentar la calma en su mente.

 

Juegos y Actividades Mindful

Convertir actividades cotidianas en prácticas mindful puede ser una forma divertida de incorporar el mindfulness en sus rutinas. Juegos como «el juego de los cinco sentidos» les enseña a prestar atención plena a su entorno, identificando cosas que ven, escuchan, huelen, tocan y saborean en un momento dado.

 

Entorno Mindful

Crear un entorno tranquilo y propicio para el mindfulness en casa es clave. Un rincón de relajación con cojines o almohadas donde puedan sentarse a meditar, escuchar música suave o simplemente relajarse puede ser un espacio ideal para practicar el mindfulness.

Recuerda, la clave para introducir el mindfulness en la vida de los niños y niñas es la consistencia y la paciencia. No se trata solo de enseñarles técnicas, sino de modelar el comportamiento mindful como padres y madres. Practicar juntos, compartir momentos de calma y celebrar los logros en su viaje hacia la conciencia plena fortalecerá su conexión y comprensión del mindfulness.

 

En resumen, el mindfulness no solo les proporciona a los niños y niñas herramientas para la calma y la concentración, sino que también les equipa con habilidades para enfrentar los desafíos de la vida con mayor claridad y resiliencia emocional.

Introducir estas prácticas en sus vidas puede ser un regalo que perdurará a lo largo de su crecimiento y desarrollo. De hecho, incorporar el mindfulness en la vida diaria de los más pequeños puede ser transformador.

 

En Grupo Sorolla Educación somos conscientes del valor que técnicas como el mindfulness pueden aportar al bienestar de los niños y niñas, por eso, las utilizamos en el día a día de las aulas para que puedan trabajar la calma y la concentración, favoreciendo a su crecimiento emocional saludable.

 

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